Nele Van Impe es una mujer de Bélgica que ha vivido en Nerja durante muchos años. En 2004, preguntó a su hija que regalo quería para su 21 cumpleaños. Karlien eligió un viaje a la India, y fue entonces, durante las tres semanas que pasaron allí al final del año, que Nele se comprometió a buscar una forma de ayudar a los niños huérfanos e abandonados.
Ya supo que en la India hay miles de orfanatos que solo pueden sobrevivir con los donativos que reciban. Para ellos, no hay ninguna ayuda del estado, y reciben muy poco de parte de sus compatriotas. Dice ella, que según la cultura allí, es el karma que determina la vida de cada uno, y eso hay que aceptarlo.
Nele ya se había dado cuenta que tendría que centrar sus esfuerzos si los fondos que recaudara produjera algún impacto. Consiguió recaudar 1,000 € de donativos de sus amigos en Nerja para llevar a la India; buscó en el Internet centros que no tuvieron ningún ingresos estable de parte de organizaciones benéficas. Eligió dos, y los dos estaban en sureste del país, en Tamil Nadu.
El primero fue el Udhavum Ullangal Free Home for Orphan Children & Helpless Aged Citizens, en un barrio marginado y muy pobre de Chennai. Cuando Nele y Karlien visitaron el orfanato, vieron como 50 niños y 30 ancianos vivían allí en lo que fue nada mas que una chabola: fue su alojamiento provisional mientras se construía un edificio permanente en terreno cedido al orfanato por el Ayuntamiento. Ya se habían ejecutado los cimientos, pero faltaba dinero para seguir con la obra y terminar su edificio nuevo.
Los 600 euros que Nele donó del dinero que recaudó en Nerja les permitieron seguir con la obra. Prometió que intentaría mandar más fondos para terminar la construcción, y lo pudo hacer en mayo del año siguiente.
Consiguió mandar 3,000 euros, dinero suficiente para acabar el nuevo centro. Y hasta que sobró; invirtieron el dinero sobrante en montar una pequeña imprenta, y en comprar los materiales para un negocio para los pensionistas que viven allí – montaron un negocio como fabricantes de velas. El orfanato ya ha logrado su independencia económica.
El segundo centro que eligió Nele está en Mamallapuram, a 50 kilómetros de Chennai. Se fundó hace 10 años y se administra con la ayuda de la Iglesia. Actualmente están alojados allí treinta niños, con edades entre los tres años hasta los dieciocho; muchos de ellos quedaron huérfano en el tsunami que afectó al sureste de la India en el año 2004. Hay cuatro empleados: dos jóvenes que ayudan en cuidar a los niños, un cocinero y su ayudante.
No hay posibilidad alguna de que el Centro pueda independizarse económicamente en el futuro; el dinero que necesitan para alimentar y vestir a los niños que están bajo su custodia, aparte de su educación, siempre tendrá que depender de las donaciones.
Lo que decidió Nele después de pasar la tarde de Nochebuena 2004 en el Centro en Mamallapuram era que – aparte de dinero (donó lo que quedó de los 1.000 € que recaudó en Nerja y compró regalos para todos los niños) – lo que mas que nada faltaban a los niños fue el amor y el cariño. Fue entonces cuando decidió volver el próximo invierno y pasar algunas semanas en cado uno de los dos orfanatos. Pero cuando llegó en noviembre del 2006, lo vio como imposible dejar el centro en Mammalapuram y, al final, pasó los dos meses enteros allí.
Antes de llegar, Nele pudo mandar mas fondos que había recaudado de amigos y negocios en Nerja, unos 1.500 €, mas otros 3.000 € que llevó para entregar una vez que llegó a Mammalapuram.
Algunos no tuvieron efectivo para donar pero dieron otras cosas, por ejemplo de una tienda en Nerja, camisetas y pantalones cortos para todos los niños. Llego allí, además, con medicamentos, bolígrafos y lápices, y pinzas de pelo para todas las niñas.
Durante los dos meses que Nele estuvo en Mammalapuram tuvo que levantarse a las seis de la mañana (cuando intentó quedarse en la cama un ratito mas, las niñas llegaron a su cama con una taza de té, preguntándole porque no se había levantado). Después de una ducha de agua fría al aire libre, los niños se vestían en sus uniformes de colegio y luego hacían cola para que les peinara su invitada. (¡Algunos se despeinaban después para volver a la cola una segunda vez!) Después, dos horas y media de estudios, cuando Nele ayudaba a los niños con sus deberes de inglés. Y luego, por fin, el desayuno.
Entonces, ya era la hora para salir para el colegio, con los niños haciendo cola para recibir su beso antes de irse.
Nele pasó las horas cuando los niños estaban en el colegio en reparar la ropa, y en llevar a los dos niños de tres años de paseo. También, charló con los turistas que visitaban el centro, explicándoles como las condiciones allí y porque les hacía tanta falta su aportación.
Por las tardes después de salir del colegio a las cuatro, Nele llevó a los niños al parque o a la playa, donde les compró la merienda. Regresaron a casa para las seis y dos horas de estudio, que incluía algunos clases extra de parte de la mujer a quien los niños llamaban ‘tita’, o los mas pequeños, ‘mami’.
Los niños se sentían desesperados cuando ya era la hora de despedida: los peques no podían entender porque Nele tuvo que marcharse de su casa. Ella prometió volver dentro de un año. Y así lo hizo.
Ese año, pudo llevar más dinero y, con ello, compró ropa nueva, uniformes para el colegio, y las meriendas con mucha fruta por las tardes – algo poco habitual para los niños.
Cuando llegó allí el año pasado, Nele encontró el centro en unas condiciones bastante malas; tenían muchas deudas pendientes y algunas tiendas ya no quisieron proveerles con verduras. El resultado se pudo ver en la salud de los niños: úlceras de piel por todo el cuerpo, muchos catarros y toses por la falta de vitaminas.
(Article by Gaile Smith)
Un extracto de la carta escrito por el fundador y director de la casa en navidad 2007.
De parte de los niños y el personal GRACIAS.
Somos contentos de conoceros por nuestra hermana Nele van Impe.
Hemos recibido vuestros contribuciones con mucha gratitud. Una vez más por parte de los niños y el personal queremos expresar nuestra mas sincera agradecimiento por vuestro ayuda para esta causa noble.
Esperemos que podéis seguir con vuestra ayuda y juntar vuestras manos para esta causa noble para que nuestros niños pueden seguir creciendo con éxito.
El dinero que nos ha dado nuestra hermana Nele ha sido muy útil.
No tenemos palabras para explicar su trabajo con nuestros niños. Estamos orgullosos
de tener nuestra amada hermana una vez al año dos meses trabajando con los niños.
Somos privilegiados de tenerla durante sus vacaciones .Damos las gracias a dios y a ella personalmente de usar su tiempo y toda su energía para enseñar a nuestros niños disciplina, higiene, enseñarles ingles con ayuda de C.D. s y D.V.D., salir con ellos al parque y la playa para su recreo, enseñar canciones y danza, etc… todo esto nos ayuda mucho.
Estamos especialmente impresionados con el trabajo que hace con los más pequeños.
NO OLVIDAIS A ESTOS NIÑOS
Apreciamos mucho vuestro espíritu generoso en ayudarnos con ella para esta causa.
With sincere gratitude
Visita el diario/blog de Nele para tener una idea de la situación: